jueves, abril 17, 2008

Sentí ordenarse mi cuerpo

de una forma extraña,

como alguien que

ya no pide nada

con sus mano

sino que se perdona



1 comentario:

pe-jota dijo...

Nunca podremos perdonar a los demás si antes no podemos estar conformes y perdonarnos a nosotros mismos.